Para comprender cómo la huida del "tiempo muerto" se manifiesta en el día a día, recurrimos a las observaciones de Paola y Diego, educadores con más de 20 años de trayectoria. Al haber vivido el paradigma previo a la masificación tecnológica, sus testimonios evidencian el enorme contraste en el comportamiento de los estudiantes sumergidos en la inmediatez de las pantallas